Causalidad: un concepto que debemos aprender en el colegio

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¿Cuál es la causa inmediata del calor que está haciendo en Bogotá este año? En las redes sociales, de repente todo el mundo se volvió ambientalista: ahora quieren bañarse por diez segundos, desconectar todos los aparatos electrónicos, y sembrar árboles, porque creen que calor equivale a Calentamiento Global. Este es un error en la comprensión del concepto de causalidad: la causa principal no es el calentamiento global, sino el fenómeno del Niño, que ocurre cada cuatro años. ¿Por qué, entonces, la mayoría de las personas relacionan al calor con el calentamiento global? La respuesta es sencilla: porque el calor es algo que podemos ver, sentir, y por ende asociar con un concepto más abstracto como el calentamiento global, mientras que el Niño es un cambio en el movimiento de corrientes de aire, que no podemos percibir.

Este error es muy común, y se puede deber a que, durante el aprendizaje, los procesos de causalidad se simplifican excesivamente. Es decir, tienden a reducirse a “una causa por cada efecto”, de manera lineal y causada por un agente visible. Así, al crecer, para el aprendiz va a ser más difícil comprender procesos más complejos, o trasladar su comprensión de causalidad a situaciones globales con diversas causas, como la guerra en Siria, el proceso de Paz o la ola de “comunismo moderno” en países de Latinoamérica.

Más aún, estudios sobre la forma como aprendemos han demostrado que “la dificultad para transferir conocimiento apropiado puede atribuirse a factores cognitivos como automatización, codificación, y procesos metacognitivos  y regulatorios (Schneider & Pressley, 1989) así como factores motivacionales y contextuales (Garner,1990).” Es decir, si no hay un vínculo emocional con el concepto que se está estudiando, es posible que no se adquiera una comprensión adecuada.

Por otro lado, si los estudiantes tienen un conocimiento previo del tema, es posible que tengan sesgos que sean difíciles de cambiar (Pintrich, Marx & Boyle). Es decir, si tienen algunos conocimientos básicos de los fenómenos causales que están observando, pueden cometer errores como los siguientes:

  1. Creer que la causalidad es lineal: En otras palabra, que la magnitud del efecto está directamente relacionada con la magnitud de la causa. Por ejemplo, si lanzo una bola de bolos con mas fuerza, más bolos se caerán. Sin embargo, acá no se están considerando otros elementos que determinan cuántos bolos se caerán, como la fricción, el peso de la bola, o la dirección del lanzamiento.
  2. Creer que la causalidad es directa: Por lo general se asocia una causa con un efecto. Sin embargo, puede haber causas intermedias que lleven a un efecto. Por ejemplo, pensar que las plantas sólo son importantes para los vegetarianos; sin embargo, si se desaparecen las plantas, los animales que se alimentan de ellas desaparecerían, afectando a los carnívoros.
  3. Creer que la causalidad es  unidireccional: Es asumir que una causa sólo es una causa, y un efecto sólo es un efecto. Sin embargo, causa y efecto pueden estar relacionados: por ejemplo, a mayor nivel de sedentarismo, mayor grasa corporal, y vice-versa.
  4. Creer que la causalidad es secuencial: Suponer que las causas ocurren en un orden, y no simultáneamente. Esto rara vez es verdad en los seres humanos, puesto que no somos organismos aislados, y hay muchos factores que intervienen en los procesos físicos y cognitivos.
  5. Creer que la causalidad es obvia: Es confiar en nuestros sentidos para explicar causa y efecto. Muchas veces, los fenómenos ocurren por causas que no podemos percibir. Por ejemplo, algunas abejas polinizan plantas gracias a las guías que tienen las flores, que solo se ven bajo luz ultravioleta. Confiar en nuestros sentidos para explicar causa y efecto puede incluso llevar a situaciones cómicas y vergonzosas como en el caso del rapero BoB quien afirma, sin sonrojarse, que la tierra es plana porque se ve plana.
  6. Creer que son agentes activos los que generan un efecto: Es atribuir voluntad a objetos inanimados, por ejemplo, al ver cómo funcionan los imanes, dicen que “se atraen”, cuando en realidad es un fenómeno de cargas eléctricas opuestas que generan campos magnéticos.
  7. Creer que la causalidad está basada en eventos: Es solo considerar como causa o efecto eventos muy notables, como los terremotos, y no considerar, por ejemplo, que las placas tectónicas están en movimiento todo el tiempo, no solo durante lo terremotos.
  8. Creer que la causalidad es es determinista: En la Historia, muchos estudiantes piensan que los eventos que ocurrieron en el pasado estaban “destinados a ser”: les cuesta ver las causas que llevaron a esos eventos (Waring, 2010). En este sentido, la cronología es clave para poder conectar los eventos.
  9. Creer que la causalidad es local: Es solo ser consciente de los eventos que uno experimenta, ya sea en términos de tiempo o espacio. Por ejemplo, pensar que el calentamiento global se debe al comportamiento humano en la actualidad y no contemplar que las causas inician en la revolución industrial.
  10. Creer que la causalidad es centralizada: Es asumir que un agente central determina las acciones de los demás, cuando en realidad hay varios agentes trabajando de manera independiente para lograr un mismo objetivo. Por ejemplo, pensar que la abeja reina dirige la actividad en un panal, cuando en la realidad el comportamiento y las interacciones de muchas abejas resultan en un sistema organizado.
¿Por qué enseñar causalidad?

Comprender la causalidad, y saber diferenciar entre diferentes tipos de causalidad es una habilidad clave para cualquier profesión. En las ciencias naturales, es vital para poder comprender los procesos biológicos, físicos o químicos que están ocurriendo. En las ingenierías, para darle a estos procesos un uso práctico. En las humanidades, para comprender nuestra historia y no estar condenados a repetirla.

Estudios realizados por McCormick (2003), encontraron que estudiantes de quinto de primaria, en Estados Unidos, tenían gran dificultad para comprender estructuras textuales en las cuales se hablaba de causalidad. McCormick sugiere que esto se puede deber a las habilidades complejas que se requieren para estas tareas (hacer inferencias, organizar una secuencia, predecir). Es decir, es la responsabilidad de profesores y padres llevar a los estudiantes a un mayor nivel de comprensión, para poder establecer diferencias entre los diferentes tipos de causalidad.

Tina Gozner, de la escuela de posgrado en educación de la universidad de Harvard, dirige un grupo de estudio sobre el estudio de la causalidad, y diseña estrategias para enseñar patrones causales en las ciencias. Ella dice que enseñar causalidad está relacionado con tener un pensamiento sistémico. Este pensamiento es clave para vivir en un mundo sobrepoblado, en donde tiene mucho sentido enseñarle a los futuros adultos la forma como se relacionan los factores dentro de los ecosistemas, con el fin de poder utilizar de mejor manera unos recursos finitos. En su modelo, Gozner plantea enseñarles a los estudiantes sobre seis tipos de causalidad, para contrarrestar algunas suposiciones que tienen los estudiantes cuando piensan en causa y efecto.

Waring, un historiador interesado en la importancia de la causalidad en las ciencias sociales, menciona que un día entró a una clase, y se asombró cuando todos los estudiantes ante una pregunta tan difícil como “¿Cuáles fueron las causas de la Segunda Guerra Mundial?”, respondieron de manera excesivamente simplificada y unánime, diciendo que fue el prejuicio de los Nazis hacia los judíos. Es de vital importancia enseñarles a los niños a ver que puede haber múltiples causas, tanto directas, como el prejuicio los Nazis, como indirectas.

¿Qué tipo de colegios enseñan causalidad?

Aunque diversas pedagogías pueden enseñar causalidad, tales como el método Montessori, los colegios con aprendizaje basado en proyectos, o los colegios constructivistas, hoy nos centraremos en los colegios IB, que enseñan PEP o PAI. Estos modelos enseñan causalidad de manera explícita dentro del currículo, ya que se centran en 7 conceptos: forma, función, causa, cambio, conexión, perspectiva, responsabilidad, reflexión. A continuación les dejamos una lista de colegios en Bogotá que enseñan el Programa de Escuela Primaria (PEP) o el Programa de Años Intermedios (PAI):

Colegio Programa de Escuela Primaria Programa de Años Intermedios
Colegio Bilingüe Buckingham
CIEDI
The Victoria School
Colegio Anglo Colombiano
Gimnasio Los Portales
Gimnasio Los Cerezos
Gimnasio del Norte  √
Knightsbridge Schools International
Colegio Tilatá
¿Cómo enseñar causalidad?

Goldman y Rakestraw (2000) encontraron que darle a los estudiantes estrategias de andamiaje que los lleven del pensamiento concreto al abstracto facilita su comprensión de la causalidad. Algunos ejemplos de estas estrategias de andamiaje son el uso de palabras clave, hacerles preguntas genéricas de causa y efecto, utilizar organizadores gráficos (ver imagen a continuación) y dar instrucciones explícitas.

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En los niños de edad preescolar, la causalidad es natural para ellos, cuando son ellos mismos quienes son los agentes. Es por eso que en los colegios constructivistas es fácil trabajar la causalidad, ya que cuando los estudiantes exploran por su cuenta, es más probable que recuerden lo aprendido. De hecho, los investigadores Sobel y Sommerville, quienes hicieron un estudio con niños de cuatro años para determinar bajo qué condiciones aprendían más de causalidad, descubrieron que aprendían más rápido cuando les permitían explorar los juguetes, en vez de mostrarles como funcionaban.

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